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jueves, 22 de abril de 2010

Sabado 17 de Abril, Otamendi, el dia de las 15 Pinchaduras

Otra salida de todo el dia, esta vez una clasica entre nosotros, con gente nueva, amigos de siempre y claro esta, la onda y la alegria que ultimamente nos une.
Aguante la bici.
La salida estuvo condimentada en todo sentido, pero mas alla de las tantas pinchaduras el toque adicional lo dio la naturaleza, si, nos puso en nuestro rumbo un camino distinto, ya veran las fotos, un camino que muchos de los que fuimos disfrutamos.
Antecedentes:
http://aenbici.blogspot.com/2008/11/zarate-el-puente-campana-y-la-isla.html
http://aenbici.blogspot.com/2008/06/desiderio-y-ernesto-blondeau.html
http://aenbici.blogspot.com/2008/06/reserva-natural-otamendi-bsas-argentina.html

Les copio el relato de Cecilia quien por primera vez salio con los Devotos y nos cuenta como lo vivio:
Otamendi - Las Islas
ó "los paradores del Delta no tienen parches"
No puedo negar que esta salida me tenía algo nerviosa.... Primera vez con el grupo en una salida larga. De paso, mi primera salida larga.
Digamos que la situación daba para pasar papelones.
A las 5 y algo de la mañana del sábado, Diego salió a buscar a Pablo a Constitución. Mientras, yo aprovechaba a preparar el Halawa con vianda, agua "para las escuelitas carenciadas" , abrigo, repuestos, y más detalles.
La gran duda era: calza corta o calza larga?
A las 7 se terminó el tiempo para deliberar, cuando Diego y Pablo llegaron, y hubo que cargar las bicis en el porta, y tratar de no olvidar nada. El día pronosticaba algo de lluvia y mucho barro.
Llegamos con lo justo a Zárate (según Pablo no había que apurarse mucho, porque el Capitán Verderone venía con Mario, que maneja despacio), y luego de un par de vueltas de masas secas, cortesía de Pepe, que justo cumplía años, nos largamos.
Primer papelón: tenía mal fijado el bolsito bajo el asiento, y a los pocos metros tengo que parar para acomodarlo. Novata!!!
Ya en plena ruta, Diego se manda de la banquina al asfalto y zas!!! al suelo! Ahí comprobé que los frenos de mi bici funcionaban bien. Si no, aparte del corte en la pera y los raspones en las rodillas, DD hubiera terminado con marcas de cubiertas en la espalda... Donde dejé el valium?
A pesar del percance, llegamos a Campana. Sacamos la obligada foto en el mástil de la plaza, mientras se amontonaban nubarrones en el horizonte.
Por supuesto, enfilamos hacia la estación, en la que nos encontramos con una sorpresa: se ve que en la zona crece algún yuyo que produce semillas igualitas a miguelitos. Cuando nos quisimos acordar, Claudio, el Capi, Pablo y Diego tenían dos pinchaduras, y Pepe estaba tratando de zafar de otra. Así no hay provisión de parches que aguante!!
No hubo más remedio que armar el taller en la calle. Pepe y Mario donaron sus viandas de sanguchitos, que convertidos en oportuna picada, ayudaron a calmar los ánimos ante semejante aluvión de mala suerte. Dicen las malas lenguas que Nico nos hechó una maldición, por lo que será sumariamente tirado al agua este sábado. Es que ya debe estar cansado de quedarse de a pie con la rutera... ;o)
Cuando finalmente todas las bicis estaban en condiciones de seguir, y relojeando la hora, salimos como tiro para tratar de alcanzar la balsa de las 12. Teníamos media hora para llegar.
Por supuesto, los percances no aflojaron: nos cruzamos con un renault turbo diesel justo en el momento en que se prendía fuego, y finalmente la cámara de Pepe dijo basta en la colectora a Otamendi.
Ahí nos dividimos. Un grupo se quedó ayudando a Pepe a cambiar cámara, mientras el resto seguía para intentar cazar a la balsa... perdiéndola por 5 minutos.
Cambio de planes!!! Almorzamos en el parador de las balsas, en vez de en .... para ganar tiempo. Claudio había pinchado de nuevo, peleando ya un nuevo record. Rubén también pinchó, así que se armó taller por segunda vez.
Mientras nos tomábamos un descansito, salió el sol y empezó a hacer calorcito. Por fin cambió la suerte!!!!
Ya del otro lado del río, comenzó la aventura "en serio". El camino estaba en buenas condiciones, el clima acompañaba, así que pudimos agarrar buena velocidad. Sospechábamos que después del parador..., el camino iba a estar "algo" embarrado, pero no sabíamos cuanto.
Llegados al parador(el recreo Blondeau), empezaron de nuevo las pinchaduras. Otra más para Claudio (record absoluto!!), y seguro hubo otras dos más, pero a esta altura ya perdí la cuenta de quien fue el pobre afortunado.
El parador nos esperaba a las 14, y estábamos atrasados por media hora, así que nos encontramos con puertas cerradas hasta las 15. Otra vez al taller...
De paso, esperábamos a que abriera el parador para hacernos de algunas provisiones.
Una vez listos, nos encontramos con el primer "barrito". Parlos se dió su primer porrazo, y Andrés, que poco antes había perdido la paciencia al grito de "al próximo que pincha lo dejamos", obviamente pinchó.
A esta altura, los mosquitos se despertaron de la siesta y empezaron a perseguirnos, pero a fuerza de Off y manotazos, los mantuvimos a raya.
El barro empezó a hacerse ver. Un par de tramos bien frescos primero, y luego las "lagunitas". Yo perdí la cuenta a la quinta, y no pude pasar pedaleando completas más de tres, pero varios valientes intentaron hasta cruzar airosos sobre sus bicis. Los que nos quedamos por el camino, vadeamos entre caracoles y repollitos de agua. El paisaje era fantástico, y la compañía mejor, así que todos nos pusimos las pilas y seguimos adelante.
Con el sol ya bajo en el horizonte, nos encontramos con un camino que no estaba en los mapas, y luego de cruzar de ida y vuelta la laguna que cubría al camino "conocido", nos jugamos al otro, que parecía estar en mejores condiciones. Y la pegamos!!!
Ya en un camino menos accidentado, levantamos un poco el nivel del pedaleo, hasta llegar cerca de la ruta, donde un galpón y una tranquera marcaban el fin del "campo traviesa". También marcaban el límite de una propiedad privada, con perro y peones poco amigables. Emprendimos la retirada.
Ya casi de noche, y por la colectora de la 12, encontramos un poco más de barro (mas barro!!!???? ) y la última pinchadura del día. Esta vez le tocó a la fenicia.
Noche cerrada, y luego de un pedaleo que pareció interminable, llegamos al puente. Ahí me desayuno que la idea es pedalear por el pasaje peatonal, que no tiene más de un metro de ancho, con baranda y postes de alumbrado de un lado, y guardarail del otro.
La maniobra fina no es lo mío, así que estuve a punto de cruzar caminando. DD tiene vértigo, y los frenos de su Trek habían dicho basta. Por suerte Pablo y Parlos nos dieron ánimo y buena onda.
Ya llegados a destino, cansados pero felices de haber vivido semejante aventura, nos tomamos unos merecidos cafés en la YPF de Zárate, y dejamos el piso a la miseria.
Lo que más me llegó, aparte del orgullo de no haber aflojado, fue la buena onda permanente de todos, a pesar de todos los percances. Está en los participantes hacer de una salida una experiencia terrible o fantástica. Les agradezco a todos el haberme hecho experimentar un día memorable.
Saludos
Ceci
Los Protagonistas:
Andres, Claudio, Carlos, Ruben, Mario, Pablo, Parlos, Diego, Ceci, Adriana y Ruben.
Parlos dijo:
La verdad, pico en punta esta salida, simplemente genial, que manera de reirnos, embarrarnos, pinchar, seguir adelante. Tuvimos de todo, sol, agua, nubes. Y que buena compania !!! Realmente estuvo espectaculaaaaaaaaa aarrrrrr :D
Quiero mas estas !!!. Saludos a todos !!!
Diego dijo:
Hacia AÑOS que no me divertía tanto. El cruzar en bici las lagunitas y la carrera en la que el Cpt. Verderone me encerró en el barro. Fueron lo más.
Otro punto fantástico fue el haber cruzado el p(#o puente de zarate y, una vez terminado el sufrimiento, tirarme al pasto a recuperar oxígeno. No creo poder curarme de vértigo, pero por lo menos con amigos que dan ánimo se hace más llevadero!
Gracias totales, la buena onda fue impresionante.
DD
PD: Quien haga el relato no omita mi caida en la ruta, con 4 cortes en la rodilla y uno en la cara includo!!!!
Algunos Videos aca:





Todas las fotos aca:


Hasta la proxima salida amigos y seguidores.
Andres