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domingo, 28 de marzo de 2010

En Bici Por los Tuneles de Espora (Mercedes y alrededores) Bs As

El pasado sabado 20 de marzo 14 Devoto's del Pedal nos juntamos para hacer esta nueva salida de todo el dia, cuya caracteristica y principal atractivo son los 42 kilometros que debemos recorrer sobre las vias.
En esta oportunidad nuestro compañero Diego, despues de su primera vez junto al grupo en una jornada de todo el dia, sera quien nos haga el relato de su experiencia junto a nosotros, ahi va:

Diego Escribio:
Este relato debería comenzar un par de meses atrás cuando comencé a hacer mis primeras salidas en grupo con otros Bikers. Sólo llevo unos cinco meses rodando con la bici, pero los últimos han sido los más didácticos, intensos y divertidos.
Cada salida grupal ayuda a que uno pueda superarse al mismo tiempo que uno descubre nuevos amigos con quien compartir esta pasión.
Cuando leí en el foro que se haría una salida "larga" me pareció que era momento de animarme y , a pesar de las dudas, mandar un mail diciendo "yo voy". Listo, no había vuelta atrás había dado mi palabra!
La semana previa a la partida comencé a tener una ansiedad incontenible. Chequeaba cada 40 minutos el accuweather, windguru y cuanta página meteorológica se me cruzara. Por suerte, el mismo grupo que me ha dado una mano para aprender a rodar mejor también respondía con infinita paciencia preguntas como "que tengo que llevar de comer?" o "tengo que llevar más de una cámara de repuesto".
El Día D
6AM. Los 3 despertadores que me había puesto comenzaron a sonar. Por nada en el mundo iba a llegar tarde a buscar a Ovidio, mi compañero de viaje quien además de resultar ser un experimentado ciclista resultó ser una persona formidable y excelente compañero de viaje.
Para las 7 nos encontramos varios en General Paz y San Martín. El resto del grupo ya estaría esperándonos en el ACA de Mercedes para desde allí ir en bici hacer 42KM por la vías del tren hasta Gouin para luego hacer 54KM por caminos vecinales.
Para las 8 y media ya estábamos los 14 'Devotos del Pedal' listos para comenzar la que para mi sería la primer aventura en bici. Siguiendo el camino indicado por Andrés y su perfectamente programado GPS a los pocos minutos estábamos rodando por las vias muertas del FFCC Belgrano rumbo a La Valerosa: La primera de varias estaciones que iríamos a visitar.
Primera prueba superada
A los pocos kilómetros tuvimos que cruzar el primer puente. Nunca antes había cruzado a pie un puente ferroviario semiabandonado y mucho menos con la bici a cuesta! Y ahora? como hago? Ahí mi amigo 'Parlos' me dio un par de 'tips', junté aire y me mandé nomás. No lo dije en voz alta entonces, pero puedo decirlo ahora. Sufro de vértigo. Me subo a una escalera y ya comienzo a transpirar frio. Pero esa es la fortaleza del grupo. Sabía que no estaba solo. Si todos se animaban, porqué yo no? eh?!
Allá estábamos, Andres, Nico, Horacio, Maxi, Marco, Facundo, Ovidio, Carlos, Magdalena (la NeNa del grupo), Ruben, Claudio, Parlos, Pablo y yo cruzando el puente, ayudándonos mutuamente. Subimos a las bicis y seguimos rodando en caravana.
Guarda! Pozo!
Quienes iban delante (entre ellos Nico -con una increíble remera Rosa que daría mucho que hablar-) nos alertaban los obstáculos del camino. No se cuantas veces escuché 'Pozo' durante la mañana. Jamás pensé que podría ser tan divertido ir por la vía del tren esquivando pozos (hechos por los cuises) , encima con piso húmedo.
En este tramo fuimos tranquilos, sin ir demasiado rápido ya que no eran las condiciones óptimas para ir a velocidad. Fue así que fuimos charlando con Claudio de recetas, catering y otras yerbas.
Así seguimos disfrutando del paisaje y sólo deteníamos la marcha si había que cruzar uno que otro puente.
Fue luego de cruzar un puente que comenzamos a escuchar un sonido mecánico a lo lejos. Allí venía. Una zorra marchando por las vías. Su motorcito la impulsaba lenta pero constante. Como dándole un sentido de existencia a esas vías ya abandonadas.
Debut sin aire
Fue en la primer estación (La Valerosa) que me di cuenta que había pinchado la rueda delantera. Otras veces había cambiado la cámara de la rueda, pero siempre fue tranquilo en casa, escuchando una carrera de TC o haciendo un asadito. Nunca lo había hecho apurado. Allí fue que nuevamente el grupo vino al rescate! Parlos, Marco, Nico y Facu me dieron una mano y en menos de cinco minutos ya estábamos nuevamente en marcha.
Aunque de a momentos se hacía un poco tedioso el andar por las vías seguimos constantes hasta la siguiente estación: Espora.
Sabíamos que en esa estación funciona un museo. Fue poco feliz saber que teníamos que abonar un 'peaje' para poder ingresar al mismo. Créase o no. En medio de la nada apareció la viveza criolla.
De estación en estación
Ahí estábamos el último día del verano, ya con un clima de a ratos otoñal y de a ratos veraniego. El campo sembrado de soja y las vacas junto a la vías del tren. En ese marco fue que pasamos por Tuyutí hasta llegar a Gouin. La última estación.
Lo habíamos logrado! 42KM por las vías.
Por las vías! 42KM! Miro hacia atrás y pienso que tan solo hace un año no podía hacer más de 5KM en bici sin que me cansase. Amo este deporte. El ser constante da satisfacciones.
Ya en Gouin nos dispusimos a almorzar. Para sorpresa de muchos, el único bar abierto no tenía que darnos de comer así que fuimos por nuestras viandas.
Fue un momento agradable para poder charlar y conocer más a Magdalena, Maxi, Carlos, Rubén y Pablo ya que ellos suelen salir con el grupo en distintos días que yo.
Así, entre fideos, empanadas y sandwiches le dimos un rato de descanso a nuestros brazos y piernas.
Para entonces, el día ya se había despejado por completo y el sol nos mostraba que aún era verano. Allí Ovidio el 'serio' del grupo preguntó: "hay sol?" y nos deslumbró con sus anteojos estilo "Johny Tolengo". Es posible que de aquí en adelante más de uno lo llame por ese apodo. No lo se. El tiempo dirá. Al fin y al cabo "Johny Tolengo, el amigo de los pibes" es uno de los personajes más simpáticos de nuestra infancia, no?!
Habiendo recuperado energías, volvimos a subirnos a las bicis. Aún nos esperaban 54KM más!
Emprendiendo el retorno
Ya 'almorzados' y repuestos de los 42KM de vías fuimos a la estación de Gouin (que funciona como un restaurante) y nos sacamos la foto grupal que inmortalizaría la alegría que teníamos todos al estar allí.
Subimos a las bicis y comenzamos el retorno a Mercedes. Fueron 2KM más de vías hasta llegar a un camino vecinal. Habíamos terminado con las vías... o no?
Tierra a la vista!
Una vez puestas las ruedas sobre el firme suelo de tierra, tenía la sensación de estar en una autopista alemana. No había pozos ni durmientes a esquivar. Tierra firme. Por fin.
Ahí pudimos tomar un poco de velocidad, tal vez no tanta como en las salidas de los lunes o los sábados; pero la sensación de estar en medio del campo rodando con absoluta libertad es algo difícil de olvidar. Aire puro, ejercicio, bienestar, amistad, compañerismo. Cuantas sensaciones se pueden sentir al mismo tiempo, no?
Llegando a nuestra próxima escala, Rivas, nos encontramos con un camino absolutamente embarrado. Si bien había un desvío 'seco' fuimos unos cuantos los que nos animamos a cruzarlo. Definitivamente no me iba a perder la oportunidad de embarrarme hasta la cabeza! Cuántas veces un programador de software tiene la oportunidad de ensuciarse tanto?!.
Hoy cuando vamos con 'Coquito', mi hijo de 6 años juntos andando en bici y el me dice 'Papi, me puedo meter en el charco?' hago como que pienso y le contesto 'bueno, esta vez, si' y veo su carita de felicidad mientras se embarra hasta las orejas. Creo que era la misma que tenía yo ese sábado por la tarde.
Ni Coca, ni Pepsi, ni nada
Continuamos la marcha hacia la próxima estación: Franklin. De a momentos intentaba seguir el ritmo de Nico, Facu y Mario. Se que todavía me faltan piernas para poder mantenerme a la par de quienes andan fuerte, pero allá mi gratitud con ellos que me alientan y me dan ánimo para que pedalee a su ritmo. Ya llegados a la estación algunos querían algo de tomar, pero el almacén de ramos generales estaba cerrado. Por más que tocamos insistentemente la puerta nadie salió a abrirnos. Claro, era sábado por la tarde y debían estar durmiendo siesta. En estos momentos me da sana envidia el ritmo de vida que se lleva tan solo a algunos kilómetros de la gran ciudad.
Por suerte seguí el consejo que me diera Parlos y llevé cantidad extra de agua, fue preferible llevar peso extra a la frustración de querer comprar algo que tomar y no poder!
Tren Bala
En esta parte del relato sería muy obvio caer en el chiste fácil del tipo "ya se como fue que Ricky Fort se hizo comilón". Ni hablar de las derivaciones que podrían surgir de dicha broma con la remera rosa de Nico.
Fue camino a la estación San Jacinto que hicimos algunos pocos cientos de metros por vías en uso. Si, vías posta. Con sus durmientes de algarrobo y piedras. No se si alguno de mis compañeros pudo hacer el tramo sentado. En mi caso intenté de hacerlo parado todo lo posible.
Mi Dios, como se sacudía la bicicleta. Eso, sumado al cansancio que ya estaba comenzando a aflorar, hizo que ese pequeño tramo de vía pareciese interminable.
Aún así valió la pena ya que pudimos sacar unas lindas fotos de nuestras bicis embarradas junto a las vías del tren.
Emprendimos la vuelta, nuevamente por las vías, e intentando mantener 'el orgullo' intacto llegamos nuevamente al camino vecinal, listos para comenzar los últimos 10 kilómetros de travesía.
Debo escribir 100 veces...
Seguimos marchando y por varios kilómetros lo hicimos todos en conjunto. Que linda sensación!. Los 14 marchando como una sólida unidad.
Aprovecho este medio para pedirles disculpas al grupo ya que, por inexperiencia, en un momento me puse delante sin previo aviso y casi más hago que más de uno se caiga. Voy a escribir 100 veces en el pizarrón "no debo meterme delante del pelotón".
Todo concluye al fin
Faltaba poco para llegar a Mercedes y comenzó a caer el sol. Recién ahí cuando pasamos junto a un río me di cuenta de la dedicación de Horacio PePe por la fotografía. Estuvo sacando fotos, cuidando la estética y el encuadre durante toda la travesía. Ahora veo las fotos que sacó y son realmente lindas.
Ya en el centro de Mercedes nos encontramos con un pintoresco desfile de motos. Atrás había quedado la paz del campo. No se escuchaba otra cosa más que las sirenas, bocinas y motores. Si bien quienes iban en las motos parecían felices, yo fui aún más feliz cuando el ruido se fue disipando y volvió la tranquilidad a la ciudad.
Aunque estábamos cansados, embarrados y ya era de noche nos unía a todos un espíritu de alegría y unión por el grato sabor de la misión cumplida. Y hablando de sabor, cabe destacar el rol destacado que tuvo la marmolada de Parlos al llegar a la estación de servicio. Estaba buenísima. Definitivamente si cada salida cierra así, es un incentivo más para realizarlas.
Antes de emprender el camino de retorno a nuestros hogares, nos sentamos todos juntos en una larga mesa dentro del bar del ACA, charlamos y brindamos. Finalmente, cada uno subió a su auto para volver, cansado pero feliz, a su hogar. Gracias, totales!
Si bien este relato comenzó como una prenda por ser el novato del grupo, la verdad que tengo que agradecerle la idea a Andrés ya que me permitió poder dejar por escrito el fantástico momento vivido el sábado 20 de marzo de 2010. Un día que, les aseguro amigos, nunca voy a olvidar.
Gracias a todos. Buena vida,
DD
Revivi el relato de Diego mirando todas las fotos de la salida desde aca:



No dejes de mirar el video clip con el resumen de toda la salida desde aca:

En Bici Por los Tuneles de Espora 20-03-10 from verderoneandres on Vimeo.