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martes, 4 de agosto de 2026
Una vez nos Perdimos, pero..
Capítulo 0 Donde Todo empezó
Capítulo 0 — Donde empezó todo
Antes de los caminos de tierra, de las montañas, de las alforjas y de tantos kilómetros compartidos, hubo una bicicleta.
Era una Legnano. No era simplemente una bicicleta nueva para un niño; era un regalo que llegaba cargado de significado. Llegó en un momento especial, mi Primera Comunión, y junto a ella quedaron en una foto dos personas que forman parte de mi historia: mis abuelos.
Seguramente en ese momento no imaginaba todo lo que esa bicicleta iba a representar muchos años después. No sabía que una bicicleta podía convertirse en una compañera de aventuras, en una forma de conocer lugares, en una manera de encontrar amigos y también de encontrarme conmigo mismo.
Esa imagen guarda algo más que un recuerdo. Guarda una semilla.
Porque muchas veces los grandes caminos empiezan de una manera sencilla: un niño que recibe una bicicleta, una sonrisa, una familia detrás y la ilusión de salir a descubrir el mundo.
#aenbiciClaudio, el bicicletero
Primero compañero de ruta. Después mecánico. Con el tiempo, amigo.
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Hay personas que uno conoce por una necesidad puntual y, sin darse cuenta, terminan formando parte de la historia más importante de la bicicleta.
Claudio fue primero eso: un compañero. Alguien del camino. Un nombre más dentro del mundo de la bici. Pero con el tiempo pasó a ser mucho más que el mecánico al que uno le llevaba la bicicleta cuando algo se rompía.
Compartiendo la ruta, tiempos de pedaleo (Abril 2015).
Cuando una bicicleta entra a un taller, en realidad entra una parte de la vida de quien la usa. Entraron mis miedos antes de una salida, mis dudas, mis urgencias, mis ganas de seguir pedaleando. Y Claudio siempre estuvo ahí, con la paciencia de quien sabe escuchar tanto una rueda como una historia.
La relación fue cambiando sin necesidad de anunciarlo. Primero fue la confianza de dejarle la bici. Después fue la tranquilidad de saber que iba a volver mejor de lo que había llegado. Y más tarde, casi sin darme cuenta, apareció la amistad.
Claudio en su taller, el espacio donde interpreta y cuida cada bicicleta.
Las fotos dicen mucho de ese recorrido. En una de ellas estamos juntos en una salida, todavía con ese aire de compañeros que comparten una pasión. En otra aparece Claudio en su taller, rodeado de herramientas, en ese lugar donde no solo arregla bicicletas: también las entiende. Y en la última, ya no hay taller ni distancia entre cliente y mecánico. Hay una selfie sencilla, una sonrisa, y la certeza de que la bicicleta hizo también ese trabajo invisible de juntar personas.
Una selfie en el taller: la amistad que floreció entre ruedas, llaves y pedales.
Porque eso es Claudio para mí: el que cuidó mis bicicletas, sí. Pero también el que termina cuidando una parte de mi camino.
Y eso no se olvida.
#aenbici #bikelife #cicloturismo #argentina #buenosmomentos #amigo
aenbici.blogspot.com
Bitácora de viaje
Bitácora de viaje
“Hay historias que empiezan con el primer pedal. La mía empezó mucho antes.”
Durante mucho tiempo pensé que organizar una salida en bicicleta era simplemente decidir un destino y salir a pedalear. Con los años entendí que estaba equivocado. El viaje no arrancaba en el camino; empezaba varios días antes, desplegado sobre una mesa.
Allí se abrían los mapas de papel, aparecían los primeros recorridos dibujados a mano y comenzaba un trabajo silencioso que casi nadie veía. Horas de buscar caminos rurales, unir pueblos olvidados, descubrir viejas estaciones de tren y calcular distancias para que, cuando llegara el sábado, los demás solo tuvieran que dedicarse a disfrutar.
Figura 1. El origen de todo: la cartografía física, la mesa de café y el trazo paciente del recorrido sobre el mapa de papel.
Aquellas primeras salidas tenían la mística pura de la aventura. No existía la inmediatez ni la precisión absoluta de hoy. Un mapa podía asegurar que un camino existía... y al llegar, descubrir que la vegetación o los años se lo habían tragado. Muchas veces había que improvisar. Otras, simplemente dejarse llevar por la intuición. Y eso, justamente, también era parte del viaje.
Aprender un camino nuevo
El día que llegó mi primer Garmin sentí que se abría una puerta. No porque la tecnología fuera a reemplazar la mística de perderse, sino porque me daba la posibilidad de preparar mejor la experiencia.
Figura 2. La transición constante entre la consulta del terreno y la lectura del papel en medio de la ruta.
Recuerdo una salida en la que todavía estaba aprendiendo a domarlo. En un cruce confuso perdí la referencia y le pregunté a uno de los compañeros con más experiencia sobre el rumbo a tomar. Su respuesta fue tan corta como inolvidable:
—Ah... no sé... arreglate. |
En ese momento me molestó. Hoy, a la distancia, le agradezco enormemente esa sequedad. Porque en ese instante entendí algo fundamental: si quería guiar a un grupo, tenía que aprender de verdad. No podía depender de nadie más. Ese día empezó un aprendizaje técnico y personal que todavía continúa.
Figura 3. El análisis detallado de la cartografía digital: puentes ferroviarios, arroyos y vías en desuso.
Lo que no se veía
Con el tiempo, el GPS dejó de ser un simple aparato sujeto al manubrio para convertirse en el corazón de una rutina fascinante. Sobre la mesa se alineaban el dispositivo, una libreta de campo, anotaciones a lápiz, horarios, kilómetros exactos, alternativas de paso, estaciones de tren abandonadas y hasta posibles caminos de escape por si el clima o los pinchazos cambiaban los planes.
Figura 4. La mesa de operaciones: la libreta manuscrita, el Garmin GPSmap 60CSx y el software MapSource en plena transferencia de rutas.
Aquella libreta de tapas gastadas era mi verdadera bitácora de viaje. Cada salida quedaba escrita y vivida antes de existir en la realidad. Mientras todos esperaban ansiosos el fin de semana para pedalear, yo ya llevaba días viajando en mi cabeza.
Guiar
Con los años llegaron incontables salidas, muchísimos amigos y miles de kilómetros compartidos. Pero, por encima de todo eso, llegó algo infinitamente más valioso: la confianza.
Hubo un momento clave en el que el grupo dejó de preguntar si el recorrido estaba bien pensado o si el camino era transitable. Simplemente se convirtió en un código tácito:
—“Si lo armó Verde... vamos.” |
Esa confianza fue uno de los regalos más genuinos que me dio la bicicleta, pero también me cargó de una enorme responsabilidad. Por eso empecé a publicar no solo la hora y el punto de encuentro, sino también una hora estimada de llegada. Aprendí que guiar no era ir pedaleando adelante imponiendo el ritmo. Guiar era cuidar el tiempo y la seguridad de todos. Era anteponer el grupo a uno mismo.
Figura 5. La responsabilidad del guía: trazar la ruta clara y velar por el grupo antes de salir a rodar.
De esas experiencias nació una máxima que adopté y repetí en cada convocatoria:
“Si no conocen el camino, no vayan adelante.” |
No era una orden autoritaria; era una forma de cuidarnos. Perder diez minutos por un desvío equivocado podía significar perder la luz del día o el tiempo que habíamos ganado para disfrutar de un pueblo, de una estación o de una charla con mate en mano.
Mucho más que un GPS
Figura 6. El compañero de manubrio: el Garmin GPSmap 60CSx montado y listo para marcar el rumbo en la ruta.
Hoy sigo usando el Garmin. Lo miro con el mismo cariño y nostalgia que el primer día. Pero los años y los caminos me enseñaron que lo más valioso nunca estuvo encerrado dentro de esa pantallita de píxeles.
Lo verdaderamente importante fueron las historias que ayudó a construir: las amistades de hierro, las risas en medio del barro, los caminos encontrados y también aquellos que habían desaparecido obligándonos a improvisar juntos.
Porque, al final del día, el verdadero recorrido nunca quedó grabado en un archivo de track. Quedó grabado en la memoria de quienes compartimos cada pedaleada. Y cada vez que vuelvo a abrir una vieja bitácora, descubro con alegría que el viaje todavía no terminó.
martes, 21 de julio de 2026
Lo importante no es llegar, lo importante es el camino.
No recuerdo todas las llegadas.
No recuerdo cada cartel, cada plaza o cada foto que saqué durante tantos años de bicicleta.
Pero sí recuerdo los caminos.
Recuerdo los amaneceres fríos.
Los mates compartidos.
Las rutas de tierra que parecían no terminar nunca.
Las subidas que obligaban a bajar el ritmo y escuchar solamente la respiración.
Con el tiempo descubrí algo curioso.
Las mejores historias no nacieron cuando llegué a un lugar.
Nacieron mientras iba hacia él.
Quizás por eso sigo pedaleando.
No para sumar kilómetros.
No para acumular desafíos.
No para demostrar nada.
Pedaleo porque arriba de una bicicleta el mundo vuelve a tener el tamaño justo.
Las preocupaciones se acomodan.
Las ideas encuentran espacio.
Los silencios dejan de incomodar.
A veces el camino es fácil.
A veces parece empinarse más de la cuenta.
Pero incluso en los días difíciles aparece una curva, un paisaje o una charla que recuerda por qué vale la pena seguir.
Hoy miro hacia atrás y entiendo que muchas de las cosas más importantes de mi vida se parecieron a esos caminos de ripio que tanto disfruto.
Nunca fueron rectos.
Nunca fueron perfectos.
Pero siempre me llevaron a lugares que valió la pena conocer.
Por eso sigo avanzando.
Despacio si hace falta.
Disfrutando cada tramo.
Porque al final, la verdadera recompensa nunca fue llegar.
La verdadera recompensa siempre fue el camino.
Hasta la proxima amigos !
jueves, 10 de noviembre de 2022
Punta Indio Buenos Aires/Argentina
Punta indio:
Lo que más se destaca del lugar es el Parque Costero del Sur,
declarado por la UNESCO Reserva Mundial de Biósfera.
Hay un #IndioQuerandi de 5 metros en la playa El Picaflor.
La escultura fue hecha
con hierros de desecho llevada a cabo por el grupo de artistas «Cultura
Vallese» y representa al Comandante Andresito de Corrientes y al Indio
Querandi.
Muchos de los habitantes no sabían que era tierra habitada por los querandíes “Dicen que hay mucha vasijas y cosas así que han ido encontrando, pero nunca se han preguntado de donde salían”.
Es muy loco, muy lindo porque tiene todas las calles con nombre de caciques y pueblos originarios, El sendero de Interpretacion Arroyo Villodo de unos 1500 m que acompaña la traza del agua y se sumerge entre las plantas y arboles que lo acompañan.
Las primeras menciones sobre los grupos originarios que habitaban nuestro territorio y que los españoles denominaron "Querandies" se encuentran en las crónicas de las expediciones de Sebastián Gaboto, Pedro de Mendoza y Juan de Garay.
Estimamos que esta práctica del nomadismo seguiría rutas estacionales preestablecidas, con un conocimiento cabal de los territorios y los diferentes recursos económicos que podrían explotar según las estaciones, los querandies eran cazadores, recolectores y pescadores nómades que recorrían las llanuras cercanas a los grandes ríos como el Paraná y el Río de la Plata.
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martes, 25 de octubre de 2022
Albarellos Mis raíces Rosarinas!
Albarellos
Ubicada a 45 kilómetros al suroeste de Rosario, las poco más
de 7.000 hectáreas de su distrito están siempre cubiertas de soja, lentejas,
arvejas, maíz y trigo y el casco urbano ocupa unas 14 cuadras.
Su patrona es Nuestra Señora de Luján.
Aproximadamente hacia 1850, la zona aún estaba habitada por
aborígenes; más tarde, unas pocas familias inmigrantes le dieron vida al pueblo
y luego llegaron más italianos, españoles y de otros países europeos que con su
amor a la tierra, esfuerzo y tesón crearon su porvenir y un bienestar para sus
familias.
Con el progreso, se fueron organizando y creando las
distintas instituciones; entre ellas el club Sportivo Albarellos
El único servicio telefónico con que contaba el poblado era
una cabina pública instalada en el club y dos líneas particulares dependientes
de la central de Coronel Bogado.
La inauguración del paso del ferrocarril se produjo entre
1904 y 1906 y en su construcción trabajaron todos los habitantes del pueblo.
Las vías fueron el despertar del progreso, ya que por sus rieles se
transportaba la producción agropecuaria de toda la zona, los pasajeros, la
correspondencia y los viajantes que traían su mercadería.
Chela Giusti, la mamá de Ricardo, que integró el plantel de
la selección nacional de fútbol campeona en el Mundial de México de 1986,
recuerda la fiesta que hubo cuando el futbolista regresó. “La gente nos fue a
esperar a Coronel Bogado, habían venido de toda la zona”.
Ricardo “empezó en Newell’s Old Boys y al cumplir los 17
años se fue a Buenos Aires y jugó en Argentino Juniors e Independiente. Terminó
su carrera en Unión de Santa Fe. Estudiaba el secundario en Bogado y cuando
salía, se iba en el colectivo a practicar a Rosario”
Esta es una mini reseña del Pueblo que cobijo a los Fantin, mi bis Abuelo Fernando, Casado con Carolina Apolonio con quien tuvo 9 hijos, Estela mi abuela, quien siempre hizo que Albarellos sea el lugar al que volver lo haces o lo hacías con felicidad. Las Cenizas de mi viejo descansan tambien aca, porque se que aqui el siempre fue feliz.
Mis recuerdos grabados a fuego son muchos, llegar en tren y que el sulqui este esperándonos en la estación para llevarnos al campo, ¡¡que viaje!! Y si había barro ni te cuento jajaj..
Ir a lo de D’onofrio a comprar o por combustible cuando ya de grandes llegábamos en auto, la picadita
vermut mediante entre los juegos de cartas ente mi viejo y sus primos al atardecer en lo de Sarachini.
Llamar por teléfono al pueblo, la única forma de comunicarse
para avisar que estábamos por ir de visita...
Como diría mi vieja…cuantos recuerdos, ni que hablar que hoy
nietos de aquellos 9 hermanos seguimos viéndonos y disfrutándonos como siempre.
Albarellos es una marca registrada en mi corazón!
jueves, 6 de enero de 2022
Viboras Provincia de Buenos Aires Argentina
Víboras es una estacion de ferrocarril ubicada en el paraje rural del mismo nombre, Partido De Puan, Buenos Aires, Argentina.
Pertenece al Ferrocarril General Roca en su ramal entre Darregueira hasta Alpachiri y
Remeco. No presta servicios de pasajeros desde 1978.
Su denominacion se origina por la laguna de ese nombre, existente en las inmediaciones de la estación .
Al acercarnos vemos lo que queda de la estación y frente de ésta, el cartel vial que anuncia la existencia de la Escuela Nº 12 "Martín Güemes", que parece haber conocido mejores épocas. La calle de acceso es angosta, invadida por los altos pastizales
Techos y ventanas rotas, tapiadas o ausentes, puertas que ya no están en su sitio, son el marco para este tiempo, en este lugar que indudablemente supo de épocas prósperas junto al tren.
Hacia la década del 1920 Víboras contaba con Estafeta Postal, situada en el edificio de la estación, existía el Almacén de Ramos Generales de Cándido P. Carrozzi y destacamento policial.
sábado, 23 de octubre de 2021
Cura Malal, Buenos Aires Argentina
Cura Malal:
Es un pueblo perteneciente al partido de Coronel Suárez, en la provincia de Buenos Aires que se fue originando en la época de la colonización con la instalación de grandes estancias como La Curamalan y La Cascada.
El paso del ferrocarril permitió desde 1883 el traslado de la producción agropecuaria y de las personas,
e hizo posible que el pueblo fuera creciendo, consolidándose en los aspectos propios de su situación rural, y así surgieron comercios, talleres, una escuela la capilla llamada del Perpetuo Socorro y el Boliche/ Pulpería “La Tranca”, que era un boliche de copas y de venta de algunos artículos, conocido como el almacén de Leonard, un lugar centenario asentado en barro, de una impronta humilde.
La fecha de fundación de Cura Malal como pueblo es el 17 de
septiembre de 1905 cuando se llevó a cabo una subasta de lotes, basada en el plano que fuera medido y trazado por el ingeniero Nicolás Valsoe.
La estación de trenes pertene al Ferrocarril General Roca.
El ramal es servido por la empresa estatal de pasajeros Trenes Argentinos desde la estación Constitución ubicada en la Ciudad de Buenos Aires hasta la Estación Bahía Blanca, sin embargo las formaciones no se detienen en esta estación.Coronel Suarez, Buenos Aires Argentina
Coronel Suarez:
El 10 de Julio de 1882 durante la gobernación de Dardo Rocha se crea el partido de Coronel Suárez; por Ley 1497. Por ley 2829 del 28 de mayo de 1883, se fundan los pueblos en los distritos de: Tres Arroyos, Coronel Suárez y Coronel Pringles.
Debe su actual nombre a Manuel Isidoro Suárez, coronel del Ejército Argentino, que luchó en las guerras de independencia hispanoamericana, dirigiendo la caballería peruana y colombiana en la batalla de Junín en Perú cuando tenía 24 años. Su accionar decidido definió la suerte del combate al ordenar una audaz carga de caballería contra el ejército realista que finalizó con el desbande de este en una batalla que se peleó a sable y espada.
Cada uno adopta el nombre de su respectivo partido y se convierte en cabecera del mismo. En 1884 un grupo reducido de galeses provenientes del Chubut ocupan ocho leguas que les fueron cedidas con destino a la agricultura. En 1886, el colonizador Eduardo Casey dispone una considerable extensión a fin de posibilitar la radicación de 50 familias cuyo origen alemán había incorporado algunos rasgos culturales después de más de un siglo de radicación en las orillas del Río Volga.
Construida en 1883 en base al diseño arquitectónico británico, presenta como característica destacable el sistema de desagüe decorado con cabezas de leones y, en relieve, la fecha de construcción.
Es una estación que pertenece al Ferrocarril General Roca, en el ramal que presta servicio de pasajeros entre la Estación Plaza Constitución y la Estación Bahía Blanca la empresa estatal Trenes Argentinos Operaciones.
Por sus vías corren trenes de carga de la empresa Ferroexpreso Pampeano
viernes, 22 de octubre de 2021
Abra Del Hinojo Buenos Aires Argentina
Abra del Hinojo:
Hasta la proxima amigos !!
martes, 16 de marzo de 2021
La Violeta, Pergamino. Buenos Aires
La Violeta
Como en todos los otros pueblos del partido de Pergamino, fue una empresa ferroviaria la que dio origen a la localidad. Queda como una gran incógnita a dilucidar el nombre de la localidad.
Descartada la hipótesis de que el dueño de las tierras Sr. Guillermo White, tuviera algún familiar de nombre Violeta, se afirma la que refiere que en realidad White, era un gran amante de estas flores y en la entrada de su campo, próxima a la estación y al pueblo poseía crecidos matorrales de ellas, antes se había denominado Kilómetro 136.Todo surgió cuando la empresa del Ferrocarril Central Córdoba (F.C.C.C.) recibió una concesión para extender su línea a Buenos Aires, en 1903, ampliándose su trazado desde la ciudad de Rosario hasta el puerto de Buenos Aires. La línea fue librada al servicio de cargas el 10 de mayo de 1909 y al usuario el 15 de mayo de 1912, solamente dos estaciones de este trazado estaban ubicadas en el partido: La Violeta y Juan G. Pujol.Los violetenses han logrado formar allí un pueblo que es un orgullo en los límites del partido.La Violeta es la localidad más alejada de la cabecera del partido; no obstante, ello no ha conspirado contra su progreso y evolución.Hasta la próxima salida amigos! 🚴♀️






















