MIS HERMANOS
FOTO: Pepe, Parlos y yo
Hay fotos que uno mira y recuerda dónde estaba.
Y hay otras que uno mira y recuerda quién era.
Esta es una de esas.
Pepe, Parlos y yo.
Mis hermanos de la bici.
Mucho antes de 2009, ellos fueron el motor que muchas veces me impulsaba a armar una salida.
Era simple.
—Che, ¿hacemos algo el sábado?
—Dale.
—¿A dónde?
—Dale Verde, lo que vos sugieras.
Y listo.
Ya había salida.
Porque si estaban ellos, la salida estaba garantizada. No importaba demasiado el destino, los kilómetros ni lo que hubiera que atravesar. Sabíamos que la íbamos a pasar bien.
Con ellos compartí cientos de kilómetros, caminos, subidas, bajadas, cansancio, risas, problemas, discusiones y esos momentos que solamente entienden quienes alguna vez compartieron muchas horas arriba de una bicicleta.
Y en algún momento nació lo de "hermanos".
No porque seamos iguales.
Todo lo contrario.
Somos de distintas generaciones. Entre cada uno hay diez años de diferencia. Pepe es el mayor, yo soy el del medio y Parlos completa esa hermandad tan particular que nos regaló la bicicleta.
Tres tipos de distintas edades que encontraron en dos ruedas una forma de encontrarse.
Una de las experiencias que más recuerdo fue la Vuelta al Aconquija.
Fueron siete días de pedaleo.
Un viaje exigente, con cuestas durísimas como Minas Capillitas, La Chilca y El Infiernillo.
El grupo no era parejo. Cada uno había llegado con objetivos diferentes y no todo fue como hubiéramos querido.
Pero prefiero quedarme con otra cosa.
Con ellos.
Porque sé que sin Pepe y Parlos, probablemente no hubiera alcanzado mi objetivo personal de completar aquel desafío.
Ellos estaban ahí.
Como tantas otras veces.
Empujando, acompañando, haciendo que uno siguiera cuando las piernas o la cabeza empezaban a decir que no.
Y eso es lo que hoy entiendo que significaban para mí.
No eran solamente compañeros de bicicleta.
Eran mi motivación.
Mis cómplices para inventar una salida.
Los que hacían que un "¿hacemos algo?" pudiera transformarse en una aventura.
Con el tiempo, por distintas circunstancias de la vida, dejamos de compartir tantas salidas en bicicleta.
Seguimos hablando. Seguimos estando.
Pero ya no tenemos aquella cercanía de antes arriba de las bicicletas.
Y lo extraño.
Extraño esa facilidad.
Extraño que una salida pudiera empezar con un "¿hacemos algo?" y que alguien respondiera:
"Dale Verde, lo que vos sugieras."
Hoy me doy cuenta de que ellos no solamente me acompañaban.
También me empujaban a salir.
A buscar un camino distinto.
A inventar una excusa para subirnos a la bici.
A romper la rutina.
Quizás por eso esta foto me gusta tanto.
Estamos abrazados, mirando un cartel que simplemente dice que por ahí pasan bicicletas.
Pero cuando la miro, yo veo mucho más.
Veo un camino.
Veo una historia.
Veo a mis hermanos.
Y aunque hoy los caminos de la bici nos hayan llevado por lugares diferentes, hay algo que no cambió.
Lo que vivimos juntos quedó.
Y queda para siempre en esos kilómetros que nadie puede borrar.
Los extraño.
Extraño esa facilidad.
Extraño esa mano que estaba ahí para decir:
"Dale Verde, lo que vos sugieras."
Porque hoy entiendo que ellos no solamente me acompañaban.
También me empujaban a salir.
#aenbici #bikelife #cicloturismo #argentina #buenosmomentos
aenbici.blogspot. com
No hay comentarios:
Publicar un comentario